Noche Y Amanecer en el Cabo de la Vela
escoges el kiosco donde vas a dormir, tu lugar para “guindar” la hamaca y esperas…
Durante la noche una luna bellisima que ilumina el desierto y no te deja dormir, no por molestia, al contrario, no quieres perder tal espectáculo; el mar brilla como si estuviera lleno de estrellas, el cielo muestra todo su esplendor es perfecto.. no lo crees, ¿Como puede haber lugares tan mágicos? te olvidas de todo, en lo único que piensas es en la deliciosa brisa que te mese en tu hamaca y te arrulla durante toda la noche…
Por fin, llegó, el mejor momento, amanece, te despiertas y quedas fascinado, el Sol asoma poco a poco y tu disfrutas cada instante, estas alli, casi en el fin del mundo..
Luego regresas triste por alejarte de allí, por volver al mundo, por regresar a la rutina, pero feliz por lo vivido.
Miras atras como si nunca fueras a regresar.
Algo te aseguro, una parte de tí, siempre quedará allí.











